Biblia Sacra (Vulgata Clementina)

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15

18:1 In finem. Psalmus David.

18:1 Al maestro de coro. Salmo de David.

18:2 Cæli enarrant gloriam Dei, et opera manuum ejus annuntiat firmamentum.

18:2 Los cielos atestiguan la gloria de Dios; y el firmamento predica las obras que Él ha hecho.

18:3 Dies diei eructat verbum, et nox nocti indicat scientiam.

18:3 Cada día transmite al siguiente este mensaje, y una noche lo hace conocer a la otra.

18:4 Non sunt loquelæ, neque sermones, quorum non audiantur voces eorum.

18:4 Si bien no es la palabra, tampoco es un lenguaje cuya voz no pueda percibirse.

18:5 In omnem terram exivit sonus eorum, et in fines orbis terræ verba eorum.

18:5 Por toda la tierra se oye su sonido, y sus acentos hasta los confines del orbe. Allí le puso tienda al sol,

18:6 In sole posuit tabernaculum suum ; et ipse tamquam sponsus procedens de thalamo suo. Exsultavit ut gigas ad currendam viam ;

18:6 que sale como un esposo de su tálamo, y se lanza alegremente cual gigante a recorrer su carrera.

18:7 a summo cælo egressio ejus. Et occursus ejus usque ad summum ejus ; nec est qui se abscondat a calore ejus.

18:7 Parte desde un extremo del cielo, y su giro va hasta el otro extremo; nada puede sustraerse a su calor.

18:8 Lex Domini immaculata, convertens animas ; testimonium Domini fidele, sapientiam præstans parvulis.

18:8 La Ley de Yahvé es perfecta, restaura el alma. El testimonio de Yahvé es fiel, hace sabio al hombre sencillo.

18:9 Justitiæ Domini rectæ, lætificantes corda ; præceptum Domini lucidum, illuminans oculos.

18:9 Los preceptos de Yahvé son rectos, alegran el corazón. La enseñanza de Yahvé es clara, ilumina los ojos.

18:10 Timor Domini sanctus, permanens in sæculum sæculi ; judicia Domini vera, justificata in semetipsa,

18:10 El temor de Yahvé es santo, permanece para siempre. Los juicios de Yahvé son la verdad, todos son la justicia misma,

18:11 desiderabilia super aurum et lapidem pretiosum multum, et dulciora super mel et favum.

18:11 más codiciables que el oro, oro abundante y finísimo; más sabrosos que la miel que destila de los panales.

18:12 Etenim servus tuus custodit ea ; in custodiendis illis retributio multa.

18:12 También tu siervo es iluminado por ellos, y en su observancia halla gran galardón.

18:13 Delicta quis intelligit ? ab occultis meis munda me ;

18:13 Mas ¿quién es el que conoce sus defectos? Purifícame de los que no advierto.

18:14 et ab alienis parce servo tuo. Si mei non fuerint dominati, tunc immaculatus ero, et emundabor a delicto maximo.

18:14 Preserva a tu siervo, para que nunca domine en mí la soberbia. Entonces seré íntegro, y estaré libre del gran pecado.

18:15 Et erunt ut complaceant eloquia oris mei, et meditatio cordis mei in conspectu tuo semper. Domine, adjutor meus, et redemptor meus.

18:15 Hallen favor ante Ti estas palabras de mi boca y los anhelos de mi corazón, oh Yahvé, Roca mía y Redentor mío.