
Basilio el Grande
San Basilio el Grande es patrono del monacato en Oriente porque le dio su forma duradera: sus reglas ascéticas, que anteponían la vida en común, la obediencia y el trabajo a los extremos solitarios, se hicieron fundamento de la vida monástica oriental, como la de Benito lo sería en Occidente. Es patrono de los administradores de hospitales porque levantó una de las primeras grandes instituciones cristianas de caridad — la «Basiliada» a las afueras de Cesarea, vasto conjunto de hospital, hospedería y casa de pobres donde se cuidaba a enfermos y desvalidos, que los contemporáneos admiraron como una ciudad nueva. Como baluarte de la ortodoxia frente al arrianismo en el Oriente griego, se le venera también como patrono en Rusia y en todo el mundo ortodoxo.
San Basilio el Grande fue obispo de Cesarea en Capadocia y uno de los Padres Capadocios. Nacido en una familia profundamente cristiana alrededor del 330, estableció reglas para la vida monástica que siguen siendo fundamentales en el cristianismo oriental.