
Benito de Nursia
San Benito es invocado contra el veneno y protegido de él por dos episodios de su vida que recoge san Gregorio Magno: unos monjes envidiosos quisieron envenenar su vino, pero al bendecir la copa esta se hizo añicos; y al estar envenenado el pan, un cuervo se lo llevó a una orden suya. De estos relatos nace la célebre Medalla de San Benito, cuyas iniciales forman una oración contra el demonio y sus venenos — razón por la que también se le invoca contra la tentación. Como padre del monacato occidental y autor de la Regla, es patrono de los monjes; los estudiantes lo reclaman por el saber que sus monasterios conservaron a través de los siglos oscuros, los ingenieros y labradores por el trabajo que su «Ora et Labora» santificó. El papa Pablo VI lo proclamó patrono de toda Europa, cuya civilización cristiana reconstruyeron sus monjes.
San Benito de Nursia es el padre del monaquismo occidental. Nacido alrededor del 480 en Italia central, fundó el famoso monasterio de Monte Cassino y escribió la Regla de San Benito. Su lema «Ora et Labora» ha guiado a comunidades religiosas durante quince siglos.