
Bernardo de Claraval
San Bernardo de Claraval es patrono de los apicultores y de los cereros por el título que le dio la posteridad: Doctor Mellifluus, el «doctor melifluo», llamado así por la dulzura sin par de sus sermones y escritos sobre el amor de Dios. Donde las palabras fluyen como miel, siguen la abeja y su cera, y así los colmeneros y los cereros tomaron por suyo al doctor melifluo. Es naturalmente patrono de los cistercienses, cuya orden llevó a la grandeza desde su abadía de Claraval, y de quienes buscan la oración mística y la devoción a Nuestra Señora, de la que fue uno de los más ardientes cantores de la Iglesia. También se le honra como patrono de Gibraltar, cuya fiesta cae en su día.
San Bernardo de Claraval fue un monje cisterciense francés y Doctor de la Iglesia que vivió de 1090 a 1153. Fundó el monasterio de Claraval y fue una de las figuras más influyentes del siglo XII. Conocido como el «Doctor Melifluo» por sus elocuentes escritos sobre el amor de Dios.