
Cecilia
Santa Cecilia es la patrona de los músicos, los cantantes y la música sacra por una sola línea de su antigua leyenda: el día de su boda, mientras sonaban los instrumentos, «cantaba en su corazón solo al Señor» (cantantibus organis, Caecilia virgo in corde suo soli Domino decantabat). A partir de esta frase, repetida en la liturgia de su fiesta, la tradición medieval la coronó santa de la música, y desde el Renacimiento en adelante los compositores y las academias de música la adoptaron como su patrona celestial. El vínculo procede de una larga tradición y no de nada que conste que ella compusiera o tocara, pero figura entre los patronazgos más queridos y arraigados de la Iglesia.
Santa Cecilia es una venerada mártir cristiana primitiva que vivió en el siglo II o III. Según la tradición, fue una noble romana que consagró su virginidad a Dios. Es celebrada como patrona de los músicos.