
Carlos Borromeo
San Carlos Borromeo es patrono de los seminaristas y catequistas porque, más que nadie, levantó las instituciones de formación sacerdotal que decretó el Concilio de Trento: como arzobispo de Milán fundó seminarios, redactó sus reglas y organizó la enseñanza sistemática de la doctrina cristiana a los jóvenes — el origen de la clase de catecismo moderna. Los obispos lo reclaman como el modelo mismo del prelado reformador de la Contrarreforma. Contra los males de estómago e intestino se le invoca por tradición; su devoción está además unida a su heroico servicio durante la peste de Milán de 1576, cuando atendió en persona a los moribundos y caminó descalzo en procesión para implorar la misericordia de Dios.
San Carlos Borromeo fue arzobispo de Milán y una figura clave de la Contrarreforma. Nacido en la nobleza italiana en 1538, fue determinante en las sesiones finales del Concilio de Trento. Fundó seminarios y cuidó personalmente a las víctimas de la peste.