
Damián de Molokai
San Damián de Molokai es patrono de los leprosos, de los marginados y de las personas con VIH/sida porque entregó su vida entera a los abandonados: sacerdote belga que se ofreció voluntario para la leprosería de la isla hawaiana de Molokai, pasó dieciséis años construyendo casas, iglesias y un hospital, curando llagas y enterrando a los muertos con sus propias manos — hasta que él mismo contrajo la lepra y pudo predicar «nosotros los leprosos». Aquella entrega lo hizo icono moderno de cuantos la sociedad expulsa por su enfermedad, y en nuestro tiempo intercesor natural de los enfermos de sida, que cargan un estigma semejante. Se le venera como patrono de Hawái, donde su memoria se guarda como la de su gran apóstol de la misericordia.
San Damián de Molokai fue un sacerdote belga de la Congregación de los Sagrados Corazones que dedicó su vida al cuidado de los leprosos en la isla hawaiana de Molokai. Nacido como Jozef De Veuster en 1840, se ofreció voluntariamente para la colonia aislada y pasó dieciséis años construyendo casas e iglesias. Contrajo lepra y murió en 1889.