
Juan Fisher
San Juan Fisher es venerado como patrono de la diócesis de Rochester, la sede que gobernó más de treinta años como obispo ejemplar —docto, austero y entregado a su grey pobre—, rechazando sedes más ricas para permanecer con ella. Se le invoca por la conciencia y la defensa de la fe porque se mantuvo enteramente solo: único entre los obispos de Inglaterra en negarse a reconocer a Enrique VIII como cabeza de la Iglesia, prefirió el cadalso a la mentira. El papa Pablo III lo nombró cardenal mientras yacía preso en la Torre; Enrique, furioso, juró que el capelo no hallaría cabeza sobre la que posarse, y lo hizo decapitar el 22 de junio de 1535. Obispos, teólogos y profesores universitarios lo tienen por suyo, pues fue canciller de Cambridge y uno de los mayores sabios de su tiempo.
San Juan Fisher fue Obispo de Rochester y uno de los más destacados eruditos católicos de la Inglaterra Tudor. Nacido en 1469 en Beverley, Yorkshire, sirvió como Canciller de la Universidad de Cambridge y fue reconocido por su erudición, piedad y cuidado pastoral. Fue el único obispo inglés que se negó a aceptar el Acta de Supremacía de Enrique VIII. El Papa Paulo III lo creó cardenal, pero Enrique lo hizo decapitar en Tower Hill el 22 de junio de 1535, dos semanas antes de que su amigo Tomás Moro sufriera la misma suerte.