
José
San José es patrono de los trabajadores y artesanos porque los Evangelios lo llaman el carpintero de Nazaret, el varón justo que trabajaba con sus manos para sostener a Jesús y a María —y por eso la Iglesia celebra su fiesta de «San José Obrero» el 1 de mayo, santificando todo trabajo honrado—; carpinteros, ingenieros y obreros lo tienen por suyo. Es patrono de los padres y del hogar porque fue el fiel custodio de la Sagrada Familia, y por la misma razón se le invoca por la vivienda y el empleo —muchas familias le rezan para hallar trabajo o casa, como él halló cobijo y pan para los suyos—. Es patrono de la buena muerte porque, según antigua tradición, murió en brazos de Jesús y de María, el más dichoso de todos los lechos. Sobre todo, el papa Pío IX lo declaró en 1870 Patrono de la Iglesia universal, la casa de Dios ahora a su cuidado como lo fue un día la casa de Nazaret.
San José, padre adoptivo de Jesús y esposo de la Santísima Virgen María, es uno de los santos más queridos de la tradición católica. Un humilde carpintero de Nazaret, fue elegido por Dios para proteger y proveer a la Sagrada Familia.