
Marta
Santa Marta es la patrona de los cocineros, las amas de casa, los sirvientes y cuantos trabajan en la hostelería por la escena que el Evangelio conserva de ella: estaba «atareada con muchos quehaceres» y acogió al Señor en su casa de Betania mientras su hermana María se sentaba a sus pies (Lucas 10,38-42). Llegó a ser la imagen misma de la caridad activa — la que da de comer, atiende y lleva la casa — de suerte que cocineros, amas de casa, criados y trabajadores de hoteles y posadas la tomaron por patrona. Su gran profesión de fe, «Creo que tú eres el Cristo» (Juan 11,27), corona ese servicio doméstico con una fe profunda.
Santa Marta de Betania era hermana de María y Lázaro, y amiga cercana de Jesucristo. Conocida por su hospitalidad y servicio, es famosamente representada en el Evangelio recibiendo a Jesús en su casa.