
Patricio
San Patricio es patrono de Irlanda porque, llevado allí cautivo de niño y regresado como obispo, convirtió a Cristo a toda la isla: es su apóstol. Se le invoca contra las mordeduras de serpiente por la célebre leyenda de que expulsó todas las serpientes de Irlanda (que en realidad no tiene serpientes autóctonas), relato leído como símbolo de la expulsión del paganismo. Se le tiene por patrono de los ingenieros porque la tradición le atribuye haber introducido en Irlanda el mortero de cal y la construcción en arco de iglesias de piedra, y de los auxiliares jurídicos y escribanos por la inmensa labor legal y documental de organizar la naciente Iglesia irlandesa. Su amparo contra el miedo se funda en su gran oración, la «Lorica» o Coraza de San Patricio, que arma el alma contra todo peligro.
San Patricio, Apóstol de Irlanda, nació en la Britania romana alrededor del año 385. Capturado por invasores irlandeses a los dieciséis años, pasó seis años en cautiverio antes de regresar a Irlanda como obispo misionero.