
Perpetua
Santa Perpetua es patrona de las madres y en especial de las gestantes y lactantes por el corazón de su historia: era una joven noble que todavía amamantaba a su hijo cuando la arrojaron a la cárcel, y su propio diario recoge la angustia de ser separada de su niño mientras afrontaba las fieras en la arena. Las madres desgarradas entre sus hijos y un deber más alto se reconocen en ella. Su patronazgo sobre el ganado y los ganaderos brota directamente de su martirio: ella y Felícitas fueron expuestas primero a una vaca salvaje en el anfiteatro de Cartago antes de morir a espada; y así, por aquella bestia, se hizo protectora de los rebaños.
Santa Perpetua fue una joven noble y madre lactante de Cartago que fue martirizada en el año 203 junto con su esclava Felicidad. Su diario de prisión, uno de los primeros textos cristianos escritos por una mujer, describe sus visiones y su firme negativa a renunciar a su fe.