
Felipe Neri
San Felipe Neri es patrono de la alegría y del humor porque la alegría fue su mismo método de santidad: el «Apóstol de Roma» y «santo del buen humor» atrajo a innumerables almas a Dios con risa, ingenio y buen ánimo, enseñando que un santo triste es un triste santo y curando célebremente a los soberbios de su vanidad enviándolos a la calle con atavíos deliberadamente ridículos. Como esa alegría era bálsamo contra la tristeza, quienes padecen depresión y quienes hacen reír a los demás —los cómicos— encuentran en él un amigo. El curioso patronazgo de las Fuerzas Especiales del Ejército de los EE. UU. (Boinas Verdes) procede de una elección moderna: las Fuerzas Especiales lo adoptaron como patrono, atraídas por un santo de valor y buen humor bajo presión. Es, sobre todo, patrono de Roma, la ciudad que renovó con el calor de su caridad.
San Felipe Neri, conocido como el «Apóstol de Roma» y el «Santo del Humor», fue un sacerdote italiano que fundó la Congregación del Oratorio. Nacido en Florencia en 1515, era famoso por su espíritu alegre, sus bromas y sus extraordinarios dones espirituales.