
Felipe
San Felipe Apóstol es patrono de los pasteleros y panaderos por un versículo: cuando la gran multitud tenía hambre antes de la multiplicación de los panes, Jesús se volvió a Felipe y le preguntó: «¿Dónde compraremos pan para que coman estos?» (Juan 6,5). Como el nombre del apóstol queda para siempre unido a esa pregunta sobre el pan para la muchedumbre, los gremios de panaderos y reposteros lo tomaron por patrono. Los sombrereros lo honran más bien por una oscura costumbre ligada a su fiesta que por un episodio documentado. Es patrono de Luxemburgo y del Uruguay, este último porque su capital, Montevideo, fue puesta bajo su amparo junto con Santiago, cuya fiesta comparte.
San Felipe fue uno de los doce apóstoles, de Betsaida en Galilea. Fue de los primeros llamados por Jesús y llevó a Natanael (Bartolomé) a conocer al Señor. En la Última Cena, Felipe pidió a Jesús: «Señor, muéstranos al Padre.»