
Pío X
San Pío X es patrono de los que hacen la primera comunión por el don que más le recuerdan los fieles: su decreto Quam singulari, de 1910, rebajó la edad de la primera comunión a la «edad del discernimiento», hacia los siete años, para que los niños pudieran recibir la Eucaristía en cuanto supieran distinguir el santo Pan del pan común, abriendo el comulgatorio a los pequeños que Cristo dijo que vinieran a Él. «Papa de la Eucaristía», exhortó además a todos los fieles a la comunión frecuente y diaria. Se le invoca como patrono de los peregrinos en parte por su humilde origen y por su lema Instaurare omnia in Christo —restaurarlo todo en Cristo—, que es el camino de toda alma peregrina.
San Pío X, nacido como Giuseppe Melchiorre Sarto en 1835, fue Papa de 1903 a 1914 bajo el lema Instaurare omnia in Christo — restaurar todas las cosas en Cristo. Es recordado como el gran reformador de la vida litúrgica católica: su motu proprio Tra le sollecitudini declaró el canto gregoriano como modelo supremo de la música sacra, redujo la edad de la Primera Comunión y fomentó la recepción frecuente de la Eucaristía. Su encíclica Pascendi Dominici Gregis defendió la doctrina católica contra los errores del modernismo.