
Simón el Zelote
San Simón el Zelote es patrón de curtidores, zurradores y aserradores sobre todo por el modo en que, según la tradición, murió. En la leyenda occidental sufrió el martirio aserrado en dos — y así la sierra se volvió su emblema en el arte, atrayéndole a los aserradores y leñadores que manejan esa herramienta. Los oficios que trabajan la piel y el cuero (curtidores, zurradores) son igualmente suyos por razón de su martirio: algunos relatos sostienen que fue desollado vivo, la obra misma que el curtidor hace a una piel, y los obreros del cuero tomaron por patrón al santo que así padeció. Sus patronazgos se leen pues directamente del modo de su muerte, como tantas veces con los apóstoles, y no de algún episodio de su predicación.
San Simón el Zelote fue uno de los doce apóstoles. Llamado «el Zelote» o «el Cananeo» para distinguirlo de Simón Pedro, pudo haber pertenecido al movimiento zelote judío. La tradición dice que fue martirizado junto con el apóstol Judas en Persia.