1:1 Osculetur me osculo oris sui ; quia meliora sunt ubera tua vino,
1:1 Béseme él con el beso de su boca: porque mejores son tus pechos que el vino,
1:2 fragrantia unguentis optimis. Oleum effusum nomen tuum ; ideo adolescentulæ dilexerunt te.
1:2 Fragrantes como los mejores ungüentos. Oleo derramado es tu nombre: por eso las doncellas te amáron.
1:3 Trahe me, post te curremus in odorem unguentorum tuorum. Introduxit me rex in cellaria sua ; exsultabimus et lætabimur in te, memores uberum tuorum super vinum. Recti diligunt te.
1:3 Tráheme: en pos de tí correrémos al olor de tus ungüentos. Introdúxome el Rey en su cámara: nos regocijarémos y alegrarémos en tí, acordándonos de tus pechos mejores que el vino: los rectos te aman.
1:4 Nigra sum, sed formosa, filiæ Jerusalem, sicut tabernacula Cedar, sicut pelles Salomonis.
1:4 Negra soy, pero hermosa, hijas de Jerusalém, así como las tiendas de Cedár, como las pieles de Salomon.
1:5 Nolite me considerare quod fusca sim, quia decoloravit me sol. Filii matris meæ pugnaverunt contra me ; posuerunt me custodem in vineis : vineam meam non custodivi.
1:5 No me considereis que soy morena, porque el Sol me estragó el color: los hijos de mi madre lidiáron contra mí, pusiéronme por guarda de viñas: mi viña no guardé.
1:6 Indica mihi, quem diligit anima mea, ubi pascas, ubi cubes in meridie, ne vagari incipiam post greges sodalium tuorum.
1:6 Muéstrame tú, á quien ama mi alma, donde apacientas, donde sestéas al mediodia, para que no comience á vaguear tras los rebaños de tus compañeros.
1:7 Si ignoras te, o pulcherrima inter mulieres, egredere, et abi post vestigia gregum, et pasce hædos tuos juxta tabernacula pastorum.
1:7 Si no te lo sabes, ó hermosísima entre las mugeres, sal, y vé tras de las huellas de los rebaños, y apacienta tus cabritos junto á las cabañas de los pastores.
1:8 Equitatui meo in curribus Pharaonis assimilavi te, amica mea.
1:8 A mi caballería en los carros de Pharaón te asemejé, amiga mia.
1:9 Pulchræ sunt genæ tuæ sicut turturis ; collum tuum sicut monilia.
1:9 Hermosas son tus mexillas así como de tórtola: tu cuello como collares de perlas.
1:10 Murenulas aureas faciemus tibi, vermiculatas argento.
1:10 Cadenillas de oro haremos para tí: nieladas de gusanillo de plata.
1:11 Dum esset rex in accubitu suo, nardus mea dedit odorem suum.
1:11 Quando estaba el Rey en su reclinatorio, mi nardo dió su olor.
1:12 Fasciculus myrrhæ dilectus meus mihi ; inter ubera mea commorabitur.
1:12 Hacecito de mirrha es mi amado para mí, entre mis pechos morará.
1:13 Botrus cypri dilectus meus mihi in vineis Engaddi.
1:13 Racimo de cypro es mi amado para mí, en las viñas de Engaddi.
1:14 Ecce tu pulchra es, amica mea ! ecce tu pulchra es ! Oculi tui columbarum.
1:14 ¡O qué hermosa eres tu, amiga mia! ¡ó qué hermosa eres tú! tus ojos de palomas.
1:15 Ecce tu pulcher es, dilecte mi, et decorus ! Lectulus noster floridus.
1:15 ¡O qué hermoso eres tú, amado mio, y gracioso! Nuestro lecho es florido:
1:16 Tigna domorum nostrarum cedrina, laquearia nostra cypressina.
1:16 Los cabrios de nuestras casas de cedro, los artesonados de cyprés.